Acelga
Beta vulgaris var. cicla
División: AngiospermasClase: EudicotiledóneasOrden: CaryophyllalesFamilia: Amaranthaceae
🥬 La Beta vulgaris var. cicla, conocida como acelga, es una planta de hojas grandes y pecíolos gruesos que pueden ser blancos, amarillos o rojos. Destaca por la textura brillante de sus hojas, que capturan la luz con suavidad. Su presencia vigorosa añade frescura y color a huertos y jardines comestibles.
Originaria de la región mediterránea, la acelga vive en huertos, praderas húmedas y suelos fértiles con buena humedad. Tolera bien la salinidad y el sol intenso. Se reproduce por semillas que germinan con facilidad en suelos sueltos. En conjunto forma parches de hojas grandes y nervadas que aportan volumen al cultivo.

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DESCRIPCIÓN
Tamaño
Esta planta bienal cultivada como anual puede alcanzar entre 30 y 60 centímetros de altura, con hojas anchas y tallos gruesos. Su crecimiento es rápido y completa su porte en pocas semanas. En maceta suele mantenerse entre 20 y 40 centímetros.Tallo
El tallo es prácticamente inexistente y las hojas se unen en pecíolos gruesos, carnosos y muy visibles que forman la base comestible de la planta. Su porte erguido permite aprovechar bien la luz.Raíces
La raíz es pivotante, larga y penetrante, con raíces laterales que absorben agua y nutrientes de forma eficiente. Aunque no forma un tubérculo voluminoso como la remolacha, su raíz principal es fuerte y sostiene un crecimiento continuo.Hojas
Las hojas son grandes, alargadas y con pecíolos muy marcados, de textura tierna pero firme. Su color es verde brillante, a veces con nervaduras blancas, amarillas o rojas según la variedad. Son muy eficientes en captar luz y soportan bien el calor moderado.Floración
Florece en verano, aunque normalmente se cosecha antes de que llegue ese momento. Sus flores son pequeñas y verdosas, agrupadas en glomérulos poco vistosos a lo largo del tallo. El viento juega un papel principal en su polinización, más que los insectos.Fruto
Los frutos se agrupan formando glomérulos rugosos y duros que contienen varias semillas compactadas. Estas estructuras de color pardo se endurecen al secarse y caen fácilmente cuando están maduras. La germinación ocurre cuando la humedad ablanda la capa exterior.Longevidad
La acelga suele cultivarse como anual o bienal, viviendo entre 1 y 2 años. En condiciones suaves puede extender su ciclo, aunque con el tiempo pierde calidad en las hojas.Variedades
La acelga presenta variedades diferenciadas por el color del pecíolo y el rizado de la hoja. Entre las más conocidas están ‘Bright Lights’, de pencas multicolor; ‘Fordhook Giant’, de gran tamaño; y ‘Verde de Lyon’, tierna y muy productiva. También se cultivan variedades rizadas como ‘Perpetual’.CUIDADOS
Luz
La acelga necesita una buena exposición solar para desarrollarse con fuerza y producir hojas grandes y tiernas. Prefiere pleno sol, aunque también puede crecer en semisombra ligera. En sombra excesiva las hojas se alargan y su color se vuelve más pálido, reduciendo la calidad del cultivo.Temperatura
Prefiere climas templados, con temperaturas ideales entre 15 °C y 25 °C. Tolera fríos ligeros, pero las heladas fuertes pueden dañar las hojas. En verano caluroso puede ralentizar su crecimiento, por lo que agradece suelos frescos y riego constante.,Riego
Necesita un riego regular y constante, especialmente durante el desarrollo de las hojas, ya que la falta de humedad reduce su calidad y textura. El suelo debe mantenerse siempre ligeramente húmedo, pero con buen drenaje para evitar la asfixia radicular. En periodos de calor intenso conviene aumentar la frecuencia de riego.Ambiente
Se desarrolla mejor en ambientes templados y bien aireados, con humedad ambiental moderada. No requiere atmósferas húmedas y excesivas, ya que estas favorecen enfermedades foliares. En huertos con buena ventilación mantiene sus hojas sanas y brillantes.Sustrato
Requiere suelos fértiles, sueltos y profundos, con buena aireación y capacidad de retener humedad sin llegar al encharcamiento. Prefiere terrenos francos o franco-arenosos, ricos en materia orgánica y con pH neutro o ligeramente alcalino. Evita los suelos pesados o compactos, que dificultan el desarrollo de sus raíces carnosas y hojas tiernas.Abonado
Requiere un suelo rico en materia orgánica. Antes de la siembra, incorpora compost maduro o estiércol bien descompuesto, y durante el crecimiento refuerza con abonos líquidos orgánicos cada 3–4 semanas. Es importante mantener el equilibrio de nutrientes, evitando excesos de nitrógeno que produzcan hojas muy tiernas pero con menor sabor y resistencia.Cultivo
Puedes sembrar directamente en el terreno en primavera, cuando el suelo ya está templado. Si prefieres trasplantar, hazlo con plántulas jóvenes, manejándolas con cuidado para no dañar las raíces. Deja entre 25 y 30 cm entre plantas, y riega después del trasplante para ayudar a que se asienten.Poda
No requiere poda propiamente dicha, pero conviene retirar hojas viejas o amarillentas para favorecer el desarrollo de las más jóvenes. Si se cultiva durante mucho tiempo, puedes eliminar los tallos florales en cuanto aparezcan para prolongar la producción de hojas.Propagación
La acelga se reproduce por semillas, que se siembran directamente en el terreno a finales del invierno o principios de primavera. Colócalas a poca profundidad en hileras y mantén el suelo húmedo hasta la germinación. No requiere trasplante, ya que no tolera bien el movimiento de raíces.¿Algo más?
Durante el cultivo, retira las hojas amarillas o secas para favorecer el crecimiento de las más jóvenes. Tras la cosecha, limpia bien la zona de restos vegetales y remueve ligeramente el suelo para airearlo.
Foto de Mike Peel, CC BY-SA 4.0
CONSEJOS
Ubicación
La acelga ornamental aporta un toque decorativo en huertos y jardines comestibles gracias a sus pencas de colores vivos. Se integra bien en parterres mixtos, macizos urbanos o terrazas donde combina función práctica y valor estético. Es ideal para proyectos de jardinería sostenible o espacios donde se busque unir productividad y diseño.Acompañantes
La acelga ornamental se integra muy bien en huertos decorativos junto a Allium cepa, Lactuca sativa o Brassica oleracea, donde su follaje colorido aporta valor visual. También puede combinarse con flores comestibles como Tagetes o Calendula, creando parterres productivos y atractivos.Conócelas también aquí: Allium cepa, Lactuca sativa, Tagetes erecta, Calendula officinalis.
Usos y recolección
La acelga es una hortaliza muy nutritiva, rica en hierro, magnesio y vitaminas, ampliamente consumida por sus hojas tiernas y tallos carnosos. Se recolectan las hojas exteriores cuando alcanzan un buen tamaño, dejando las más jóvenes para que continúe el crecimiento. Se consumen frescas tras un breve lavado o se pueden conservar unos días en refrigeración, envueltas en un paño húmedo o guardadas en bolsas perforadas para mantener su frescura.CURIOSIDADES
Botánica
🥬 Sus hojas anchas y carnosas están diseñadas para maximizar la fotosíntesis y almacenar agua, lo que le permite crecer vigorosamente incluso en suelos salinos o costeros. De hecho, su pariente silvestre vive cerca del mar, y la acelga conserva la capacidad de tolerar altos niveles de salinidad gracias a células especiales en sus raíces que regulan el equilibrio osmótico. Además, los intensos colores de sus pencas —verdes, blancas, rojas o amarillas— se deben a pigmentos antioxidantes que también la protegen de la radiación solar.Ecológica
🐝 Sus flores discretas, de tono verdoso, atraen a pequeños insectos polinizadores, especialmente abejas solitarias y sírfidos. Al ser una planta bienal, dedica su primer año a formar hojas y raíces fuertes, y en el segundo, cuando florece, sirve como refugio y alimento para una gran variedad de insectos. En huertos, su follaje denso ayuda a sombrear el suelo, mantener la humedad y prevenir el crecimiento de malas hierbas, contribuyendo al equilibrio del ecosistema cultivado.Histórica y cultural
🩹 Con una historia milenaria, la Beta vulgaris var. cicla era ya conocida por los antiguos griegos y romanos, que valoraban sus hojas tanto como sus propiedades curativas. Hipócrates recomendaba aplicarlas sobre heridas para favorecer la cicatrización, y en la Edad Media se consideraba una planta de purificación. Su nombre viene del latín beta, usado por los romanos, y cicla, que alude al movimiento espiral de sus hojas jóvenes al crecer. A lo largo del tiempo, la acelga se ha ganado un lugar en las mesas de todo el mundo, símbolo de sencillez y de alimento sano que nutre cuerpo y tierra.🩺 Estamos investigando los problemas más comunes y sus remedios naturales. Pronto te contaremos aquí lo que hemos descubierto.







