Un poto para toda la vida

Si hay una planta de interior por excelencia es sin duda alguna el Poto. Ni tiene flores, ni destaca especialmente por sus hojas, pero sí es verdad que si alguna vez te haces con uno, o te lo regalan, o te encuentras un trocito roto y decides plantarlo, muy mal se te tiene que dar para no acabar con un compañero de viaje para lo que te quede de vida. Eso por eso que creo que hay uno en cada casa, si no dos o tres o multitud de ellos como es mi caso.

Ubicación

La característica que mejor identifica a esta planta es la coloración de sus hojas, esas manchas claras sobre un fondo verde fuerte. La intensidad de esta coloración depende en gran medida de la iluminación: en lugares donde reciban bastante claridad se acentuará y en zonas más sombrías irán perdiendo las manchas. No obstante, es muy resistente igualmente a la falta de iluminación, pero sí es cierto que las hojas se volverán más verdes, llegando incluso a perder completamente los matices blancos o amarillentos. 

Riego

Podríamos hasta ahorrarnos el apartado de cuidados porque sobrevivir va a sobrevivir, pero si lo que queremos es que nuestro poto luzca espectacular, lo mejor que podemos hacer es procurarle un riego de vez en cuando en verano -una vez a la semana está bien- y casi nada en invierno -cada 15 o 20 días-. 


Eso sí, cuando la temperatura es elevada, agradece una humedad abundante que le puedes proporcionar con agua y guijarros en el plato o con un rociado de vez en cuando. Limpiar las hojas con un pañito húmedo también le va a venir muy bien, porque le proporcionas humedad y además le quitas el polvo 🙂 

Poda

Puedes darle una buena poda en primavera si ya no sabes hacia donde llevarla, lo que suele pasar… 

Multiplicación

Los tallos, si se cortan con algún trocito de raíz aérea mejor, prosperan sin dificultad. Lo ideal es hacerlo en primavera-verano. 

Problemas

Pues eso, que es muy muy difícil tener un poto poco saludable, pero pasar puede pasar… 

Las hojas se vuelven pálidas

Exceso de sol directo. Llévala a un lugar con media sombra. 

Puntos marrones y bordes negros en las hojas

Exceso de frío o demasiada humedad, o ambas cosas a la vez. Te recuerdo que la humedad le viene bien cuando la temperatura es elevada, si no no!! 

Las hojas se vuelven completamente verdes

Como ya hemos visto, la falta de luz hace que las hojas pierdan las manchas. Si no es algo que te preocupe, es una planta ideal para ocupar algún rincón con poca luz, pero si quieres que luzca su especial coloración, llévala a un lugar más iluminado.