Cómo el cuidado de las plantas ayuda a meditar
Lee esto muuuuy despacito… ¿Te has dado cuenta de que tus pensamientos están ocupando toda tu atención?
Cuando yo era pequeña, cada vez que me lavaba las manos me echaba el jabón y lo disfrutaba muchísimo. Si nadie me decía nada podía fácilmente enjabonarme las manos una y otra vez. Miraba y sentía la espuma, me ponía las manos blancas enteras, hacía pompas, las mojaba y volvía a empezar. Tenía toda mi atención puesta en lo que estaba haciendo. Este recuerdo lo recuperé hace 9 años mientras leía un libro de Eckhart Tolle.
Lo habitual en nuestra vida cuando dejamos de ser niños, es que llevemos la mente tan llena de pensamientos que difícilmente podamos recordar después si quiera alguna imagen del momento en que nos hemos lavado las manos. Te recomiendo que hagas el ejercicio y vayas a lavarte como si nunca antes lo hubieras hecho. Párate a sentir el agua en las manos, como seguro que haces cuando por ejemplo las tienes heladas y entonces sí, agradeces sentir el calorcito.
Es por esto que aunque se dice que la meditación es el acto de alterar nuestro estado de conciencia para desocupar nuestra mente de pensamientos y así sentir calma y tranquilidad, yo prefiero decir que la meditación es ocuparse de SENTIR y así desocupar nuestra mente de pensamientos. Esto me ha resultado siempre mucho más fácil y me hace conectarme con mi Ser muy rápidamente.
Pues bien, una de las actividades que más te conectan con tu Ser y con el Ahora, es sin duda el cuidado de las plantas. Como sabrás, hay muchísimos estudios que evidencian los beneficios de las plantas y la naturaleza para el ser humano, pero es que además te pueden ayudar a meditar: Cuando riegas tus plantas y haces una pausa para ver entrar el agua en el sustrato; cuando cambias una planta de tiesto y te paras a sentir la tierra en las manos; cuando sacas esquejitos y observas a cada rato las raicillas que van apareciendo en el agua… en esos momentos tu mente se para también, estás en el presente y tus pensamientos -aunque sea por un momento- se esfuman. Eso para mí es meditar, ahora sólo tienes que aprender a reconocerlo.
Y así de fácil, cuando estás en el Ahora no estás pre-ocupándote por el futuro ni reviviendo el pasado. No sabría decirte cual de las dos cosas es menos saludable, pero sí puedo decirte que en el presente te vas a sentir la mar de bien 🙂