Zamioculca
Zamioculcas zamiifolia
División: Angiospermas
Clase: Monocotiledóneas
Orden: Alismatales
Familia: Araceae
🪴 Zamioculcas zamiifolia, conocida como zz, es una planta de hojas carnosas y brillantes que crecen sobre tallos verticales y robustos. Destaca por la textura encerada de su follaje, que refleja la luz con un brillo discreto. Su firmeza y su porte ordenado le dan un carácter resiliente y moderno.
Originaria del este de África, la zz vive en bosques secos, suelos pedregosos y zonas con sombra ligera donde el agua es limitada. Tolera extremadamente bien la sequía y la baja luminosidad. Se reproduce por división de sus rizomas o por hojas que enraízan lentamente. En conjunto forma grupos de tallos gruesos y brillantes que aportan un aspecto ordenado y resistente.

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Descripción
Tamaño
Esta suculenta rizomatosa puede alcanzar entre 50 centímetros y 1 metro de altura, con tallos gruesos y brillantes. Su crecimiento es lento y tarda varios años en formar una mata densa.
Tallo
El “tallo” visible está formado en realidad por pecíolos muy engrosados, que se comportan como si fueran tallos pero que botánicamente son hojas compuestas. El tallo verdadero es un rizoma subterráneo grande, grueso y alargado, que almacena agua y nutrientes como una suculenta. De este rizoma nacen tanto los pecíolos aéreos como las raíces carnosas, formando una base extremadamente resistente a la sequía.
Hojas
Cada pecíolo sostiene una hilera de folíolos ovalados y cerosos que dan a la planta su porte geométrico y elegante. Su color es verde oscuro y luminoso, con aspecto casi ceroso. Almacenan agua en cada folíolo, lo que permite a la planta sobrevivir en condiciones de sequía prolongada.
Floración
Florece de forma discreta y ocasional, especialmente en ejemplares grandes y bien establecidos. La inflorescencia consiste en una espádice corta y gruesa rodeada por una espata beige o amarillenta, que emerge cerca de la base de la planta. Este tipo de floración está adaptado para atraer insectos que se desplazan a nivel del suelo.
Fruto
Cuando fructifica, produce bayas redondeadas y carnosas que se tornan amarillentas o anaranjadas al madurar. En su interior llevan una sola semilla grande y redondeada. Sin embargo, en cultivo rara vez genera frutos y se multiplica con mucha mayor eficacia por división y esquejes de hoja.
Longevidad
La zz es muy longeva y puede vivir entre 15 y 20 años, incluso más si se riega poco y se mantiene en luz moderada. Sus rizomas almacenan energía, permitiéndole envejecer con una estabilidad extraordinaria.
Variedades
La Zamioculcas zamiifolia tiene pocos cultivares, pero todos muy distintivos. Los más conocidos son ‘Raven’, de hojas negras al madurar; ‘Zenzi’, compacto y de pecíolos gruesos; y formas variegadas como ‘Variegata’, raras y muy apreciadas por coleccionistas. Todas mantienen su famosa resistencia.
Precaución
Contiene oxalatos cálcicos en todas sus partes y puede irritar la piel, los ojos o la boca si hay contacto directo. En mascotas puede causar vómitos o malestar si se ingiere. Conviene manipularla con guantes y mantenerla fuera de su alcance.

Foto de Feliphe Schiarolli en Unsplash
Cuidados
Luz
Zamioculcas zamiifolia se adapta a diferentes condiciones de iluminación, aunque crece mejor en lugares con luz indirecta brillante. Tolera bien la semisombra e incluso ambientes con poca luz, lo que la hace ideal para interiores, pero conviene evitar la exposición directa y prolongada al sol intenso, que puede provocar quemaduras en sus hojas.
Temperatura
Prefiere temperaturas templadas a cálidas, entre 18 y 26 °C, similares a las del interior de los hogares. No tolera bien el frío ni las corrientes de aire, por lo que debe protegerse de temperaturas inferiores a 15 °C y nunca exponerse a heladas, que pueden dañar seriamente sus hojas y rizomas.
Riego
El riego debe ser moderado y espaciado, ya que sus rizomas carnosos almacenan agua y le permiten resistir periodos de sequía. Es mejor dejar secar la capa superior del sustrato entre riegos y reducir al mínimo el aporte de agua en invierno, evitando siempre el encharcamiento, que es la principal causa de pudrición en esta especie.
Ambiente
No requiere una humedad ambiental elevada y se adapta bien a la atmósfera seca típica de los interiores. Aun así, agradece ambientes ligeramente húmedos, por lo que en climas muy secos puede beneficiarse de pulverizaciones ocasionales sobre las hojas o de la cercanía a otras plantas que ayuden a mantener un microclima más fresco.
Sustrato
Necesita un sustrato suelto, ligero y con excelente drenaje para evitar la acumulación de humedad en sus rizomas. Lo ideal es una mezcla para plantas de interior enriquecida con arena, perlita o grava fina, que garantice aireación y evite el encharcamiento, condición clave para mantener la planta sana y duradera.
Abonado
El abonado debe ser ligero, ya que es una planta de crecimiento lento y no requiere grandes aportes de nutrientes. Basta con aplicar un abono orgánico líquido para plantas verdes, diluido a la mitad de la dosis recomendada, una vez al mes durante la primavera y el verano, evitando el exceso de sales que podrían dañar sus raíces.
Cultivo
Se desarrolla bien en macetas de tamaño medio, con preferencia por recipientes estables y con buen drenaje, ya que sus rizomas son pesados y almacenan agua. El trasplante debe hacerse solo cada 2 a 3 años, cuando la maceta se queda pequeña o las raíces la deforman, aprovechando para renovar el sustrato y, si se desea, dividir los rizomas para obtener nuevas plantas.
Hidroponía
Se adapta sorprendentemente bien al cultivo en agua, lo que la convierte en una opción decorativa y de bajo mantenimiento. Coloca los tallos con raíces en un recipiente de cristal, asegurándote de cambiar el agua cada 2–3 semanas para evitar estancamientos. Su crecimiento en hidroponía es más lento que en sustrato, pero la planta se mantiene sana y vistosa durante años si recibe nutrientes líquidos de forma regular, preferiblemente orgánicos y diluidos, como humus de lombriz líquido o extracto de algas.
Poda
La poda es mínima y se limita a retirar hojas amarillentas, secas o dañadas desde la base para mantener su aspecto saludable y atractivo. En caso de que algún tallo crezca desproporcionado, también puede recortarse, aunque lo habitual es dejar que la planta conserve su porte natural y equilibrado.
Propagación
La propagación se realiza principalmente por división de rizomas durante el trasplante, obteniendo así plantas nuevas idénticas a la madre. También es posible reproducirla mediante esquejes de hoja, colocando los folíolos en un sustrato húmedo y aireado hasta que desarrollen pequeños rizomas, aunque este proceso es mucho más lento y requiere paciencia.
¿Algo más?
La limpieza consiste en retirar el polvo de sus hojas brillantes con un paño suave y húmedo, lo que favorece la fotosíntesis y realza su valor ornamental. No se recomienda usar abrillantadores químicos, ya que pueden obstruir los poros de las hojas y perjudicar la respiración de la planta.

Foto de Nicolas Solerieu en Unsplash
Consejos
Ubicación
En jardinería se aprecia sobre todo como planta de interior por su resistencia, su bajo mantenimiento y su follaje brillante y exótico. Es ideal para decorar oficinas, salones y espacios con poca luz natural, aportando un toque elegante y tropical, además de adaptarse bien tanto a macetas individuales como a composiciones con otras plantas ornamentales.
Acompañantes
Combina bien con otras plantas de interior de bajo mantenimiento que toleren condiciones similares de luz y riego. Entre las más adecuadas se encuentran sansevierias, pothos, spathiphyllum o drácenas, que junto a su follaje brillante crean composiciones verdes, armónicas y muy decorativas en espacios interiores.
Conócelas también aquí: Dracaena trifasciata, Epipremnum aureum, Spathiphyllum wallisii, Dracaena marginata.

Curiosidades
Botánica
🌿 Tiene una curiosidad botánica fascinante: sus hojas gruesas y brillantes no son simples hojas, sino estructuras articuladas formadas por folíolos que actúan como pequeñas reservas de agua. Cada foliolo puede almacenar suficiente humedad para sobrevivir semanas sin riego, y su superficie cerosa reduce al mínimo la evaporación. Bajo tierra posee rizomas globosos —como pequeñas patatas— que funcionan como depósitos de emergencia, permitiendo a la planta soportar sequías extremas. Además, sus tejidos están adaptados para realizar fotosíntesis incluso con niveles muy bajos de luz, lo que explica su vigor en interiores sombríos.
Ecológica
🪲 Prospera en bosques tropicales claros y zonas rocosas del este de África, donde crece de manera dispersa entre matorrales y árboles abiertos. Sus flores, discretas y poco frecuentes, son polinizadas por escarabajos que se sienten atraídos por el espádice cálido y protegido dentro de la espata. En su hábitat, los rizomas ayudan a estabilizar suelos arenosos y pobres, y las hojas viejas que caen se descomponen lentamente creando una capa orgánica que beneficia a otras plantas. En interior, aunque no interactúe con fauna, sigue creando microambientes más húmedos y equilibrados gracias a su lenta transpiración.
Histórica y cultural
⛴️ Conocida localmente en África durante siglos, no llegó a Europa hasta finales del siglo XIX, y pasó desapercibida durante mucho tiempo como rareza botánica de invernadero. No fue hasta los años 90 cuando se convirtió en una estrella mundial de la jardinería, gracias a su resistencia, su aspecto escultórico y su capacidad de sobrevivir con poquísima atención. En algunos países africanos se consideraba una planta de buen augurio, asociada a la prosperidad por sus rizomas robustos y su crecimiento pausado pero seguro. Hoy es una de las plantas de interior más populares del mundo, símbolo de fortaleza silenciosa y elegancia duradera.

Foto de Aventura Botánica
Problemas y remedios
Hojas amarillas o tallos blandos
Generalmente por exceso de riego. Esta planta almacena agua en sus rizomas y prefiere que el sustrato se seque completamente entre riegos. Riega con moderación y asegúrate de que la maceta drene bien.
Hojas arrugadas o caídas
Suele deberse a sequía prolongada. Aunque tolera bien la falta de agua, un estrés prolongado puede hacer que pierda firmeza. Riega en profundidad y espera unos días: si no hay pudrición, suele recuperarse bien.
Hojas con manchas marrones o negras
Puede deberse a quemaduras solares o a pudrición por exceso de humedad. Evita el sol directo fuerte, sobre todo en climas cálidos, y asegúrate de no regar en exceso. Si hay manchas blandas en la base, revisa el rizoma.
Crecimiento muy lento o nulo
Es normal si está en invierno o en ambientes con poca luz. Zamioculca es de crecimiento lento y se adapta a la sombra, pero para crecer necesita algo de luz indirecta brillante. No abones si está inactiva, especialmente en meses fríos.
Hojas con polvo o aspecto apagado
La acumulación de polvo reduce su capacidad de respirar. Limpia las hojas suavemente con un paño húmedo cada cierto tiempo para mantener su brillo natural y facilitar la fotosíntesis.
Rizomas apretados o raíces que sobresalen
Es señal de que la planta ha crecido mucho. La zamioculca prefiere estar algo ajustada en su maceta, pero si las raíces levantan el sustrato, trasplántala en primavera a una maceta solo un poco más grande.
Foto de Aventura Botánica




















