Olivo
Olea europaea
División: Angiospermas
Clase: Eudicotiledóneas
Orden: Lamiales
Familia: Oleaceae
Clase: Eudicotiledóneas
Orden: Lamiales
Familia: Oleaceae
🌿 Olea europaea, conocido como olivo, es un árbol de tronco retorcido y hojas plateadas que produce aceitunas en otoño. Destaca por la textura rugosa y escultórica de su corteza, que se acentúa con los años. Su porte antiguo y su silueta plateada transmiten una sensación de calma y arraigo.
Originario de la cuenca del Mediterráneo, este árbol se encuentra mayormente en áreas con climas templados y secos, donde el sol brilla con fuerza. El olivo prospera en suelos bien drenados, mostrando una notable resistencia a la sequía y a condiciones adversas. A medida que crece, puede alcanzar hasta 15 metros de altura, exhibiendo un porte robusto y una longevidad admirable, con algunos ejemplares que superan los mil años. Se reproduce principalmente a través de semillas y esquejes, lo que facilita su cultivo en diversas regiones. Este árbol no solo proporciona aceitunas, un alimento fundamental, sino que también juega un papel clave en el ecosistema, al atraer polinizadores y ofrecer refugio a diversas especies de fauna.

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Descripción
Tamaño
Árbol perenne de crecimiento lento que puede alcanzar entre 4 y 10 m de altura. Su tronco retorcido y copa ancha le confieren un porte característico y longevo. En cultivo ornamental o maceta grande se mantiene compacto, entre 1,5 y 3 m.Hojas
Las hojas son opuestas, lanceoladas y estrechas, de color verde grisáceo en el haz y plateado en el envés por la fina pubescencia. Son coriáceas, de textura firme y superficie mate. Su longevidad y resistencia al sol intenso le dan al olivo su aspecto sobrio y mediterráneo característico.Floración
Florece a finales de la primavera, con pequeñas flores blancas o amarillentas agrupadas en racimos. Su floración es discreta pero abundante, y precede al desarrollo de las aceitunas.Fruto
El fruto es una drupa ovalada, de piel lisa y carnosa, que pasa del verde al morado o negro al madurar. Contiene una única semilla dura y leñosa en su interior. Los frutos maduran en otoño y son muy apreciados tanto ornamental como alimentariamente.Precaución
No tóxica, pero las hojas y frutos pueden causar malestar digestivo leve si se ingieren en exceso. El polen es alergénico y causa rinitis estacional en personas sensibles. En mascotas, el consumo de aceitunas con hueso puede provocar atragantamiento o molestias digestivas. Manipula con guantes si trabajas con podas o aceites.
Foto de Kostas Morfiris en Unsplash
Cuidados
Luz
El olivo necesita pleno sol para crecer con vigor y producir frutos. En sombra parcial su crecimiento se vuelve más lento y la fructificación escasa. Ideal para zonas abiertas y secas con exposición solar directa durante todo el día.Temperatura
Prefiere climas templados y secos, con temperaturas óptimas entre 15 °C y 25 °C. Tolera heladas ligeras de hasta –7 °C, pero las prolongadas pueden dañar ramas y brotes. En regiones frías conviene proteger los ejemplares jóvenes.Riego
Tolera muy bien la sequía y necesita riegos moderados. Durante los primeros años, conviene regar regularmente para favorecer el enraizamiento. En ejemplares adultos, bastan riegos ocasionales durante veranos secos. Un exceso de agua puede dañar las raíces y disminuir la producción de frutos.Ambiente
Se adapta perfectamente a ambientes secos y soleados, característicos del clima mediterráneo. No requiere humedad ambiental alta y tolera el aire seco y el viento. En climas húmedos puede necesitar buena ventilación para evitar enfermedades.Sustrato
Prefiere suelos ligeros, calcáreos y bien drenados. Se adapta a terrenos pobres y pedregosos, pero no tolera el encharcamiento. El pH ideal es neutro a alcalino. Los suelos arcillosos deben mejorarse con arena o grava para evitar acumulación de agua. Agradece exposición soleada y sustratos minerales que faciliten la aireación radicular.Abonado
Antes de la primavera, aplica compost maduro o estiércol bien descompuesto alrededor de la base para aportar materia orgánica y mantener el vigor. Tras la floración, un refuerzo con humus de lombriz ayuda a mejorar la fructificación. Evita los abonos ricos en nitrógeno, que estimulan el follaje en detrimento de los frutos.Cultivo
El otoño es el momento perfecto para plantarlo, aprovechando la humedad del suelo y el reposo vegetativo. Así las raíces se afianzan antes del calor del verano. Si lo cultivas en maceta, cámbiala cada tres o cuatro años, renovando parte del sustrato y recortando ligeramente las raíces para mantenerlo equilibrado.Poda
La poda es esencial para mantener el olivo equilibrado y productivo. Se realiza a finales del invierno, eliminando ramas secas, cruzadas o que crezcan hacia el interior de la copa. Conviene aclarar ligeramente para que entre el sol, ya que florece y fructifica mejor en ramas bien iluminadas. Evita cortes drásticos: responde mejor a podas suaves y regulares.Propagación
La forma más común de propagación es por esquejes semileñosos, tomados en primavera o verano. Enraízan bien en sustratos ligeros y con humedad constante. También puede reproducirse por injerto o acodo, especialmente en cultivo profesional. La siembra por semilla se utiliza sobre todo para obtener portainjertos.¿Algo más?
Limpia las hojas caídas y los frutos sobrantes del suelo para evitar plagas. Retira las ramas secas o dañadas y mantén despejada la base del tronco. En ejemplares jóvenes, aplica un acolchado ligero para conservar la humedad.
Foto de Vasilis Caravitis en Unsplash
Consejos
Ubicación
El olivo es símbolo del paisaje mediterráneo y se emplea en patios, terrazas o jardines secos por su porte noble y su follaje plateado. Aporta elegancia, sobriedad y un carácter atemporal. Ideal para jardines sostenibles o minimalistas donde se busca una vegetación estructural y duradera.Acompañantes
El olivo se combina con plantas mediterráneas resistentes a la sequía, como Lavandula, Rosmarinus, Cistus o Santolina. En jardines contemporáneos o rústicos también puede acompañarse de Buxus sempervirens o Phlomis fruticosa, creando escenas serenas y equilibradas.Conócelas también aquí: Lavandula angustifolia, Buxus sempervirens.
Usos y recolección
El olivo es uno de los árboles más emblemáticos del Mediterráneo, cultivado por sus frutos —las aceitunas—, de las que se obtiene el aceite de oliva, esencial en la gastronomía y la medicina natural por sus propiedades antioxidantes y cardioprotectoras. La cosecha se realiza entre el otoño y el invierno, cuando las aceitunas adquieren su color característico según la variedad. Se recogen a mano o mediante vareo y se conservan frescas para su aderezo o se prensan para obtener el aceite. Las aceitunas curadas se guardan en salmuera o en aceite, en frascos bien cerrados.
Foto de Bertrand Borie en Unsplash

Foto de Anita Austvika en Unsplash

















