Cómo cuidar la flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima)
Euphorbia pulcherrima

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Euphorbia pulcherrima

Flor de Pascua

Euphorbia pulcherrima

División: Angiospermas · Clase: Magnólidas · Orden: Malpighiales · Familia: Euphorbiaceae

🌺 Euphorbia pulcherrima, conocida como flor de Pascua o poinsettia, es un arbusto de hojas grandes acompañado de brácteas rojas, rosadas o blancas que simulan flores. Destaca por esas brácteas coloreadas, que son las que realmente aportan su efecto festivo. Su apariencia brillante y su estacionalidad la han convertido en un símbolo invernal.

Originaria de México y América Central, la flor de Pascua vive en laderas templadas, suelos bien drenados y lugares soleados. Tolera bien el calor moderado y las sequías breves. Se reproduce por esquejes de tallo que enraízan fácilmente en clima cálido. En grupo forma macizos verdes coronados por brácteas rojas que anuncian la estación navideña.

📋 También se la conoce como

Poinsettia o Flor de Navidad

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Descripción

Tamaño

Este arbusto perenne puede alcanzar entre 1 y 3 metros de altura en condiciones favorables, aunque suele verse como planta pequeña en interiores. Su crecimiento es moderado y tarda varios años en desarrollar un porte arbustivo. En maceta generalmente se mantiene entre 30 y 80 centímetros.

Tallo

El tallo es erecto, ramificado y algo leñoso en los ejemplares maduros, sosteniendo hojas grandes y las brácteas coloreadas que rodean las flores verdaderas. Su porte arbustivo destaca especialmente en interior.

Raíces

Las raíces son delgadas, frágiles y sensibles al exceso de humedad, extendiéndose mejor en sustratos aireados. Esta base delicada requiere riegos cuidadosos para evitar problemas.

Hojas

Las hojas son grandes, ovaladas y de borde moderadamente dentado, con una textura fina pero firme. Su color es verde oscuro, contrastando con las brácteas rojas, blancas o rosadas que rodean las flores. Son sensibles al frío y regulan bien la humedad cuando el sustrato es estable.

Floración

Florece en invierno, coincidiendo con los días más cortos del año. Las verdaderas flores son pequeñas, amarillas y discretas, reunidas en el centro de las vistosas brácteas rojas, rosadas o blancas que la caracterizan. Estas brácteas coloreadas actúan como reclamo visual para los polinizadores en una época en la que hay poca floración.

Fruto

Tras la floración, forma cápsulas pequeñas y redondeadas que se vuelven pajizas al secarse. En su interior maduran tres semillas ovaladas, de color gris o marrón claro. Cuando el fruto se abre, las semillas se expulsan con un pequeño salto que favorece su dispersión.

Longevidad

La flor de Pascua es un arbusto perenne que puede vivir entre 5 y 10 años, aunque suele cultivarse como planta de temporada. Con buena luz, temperatura estable y podas regulares puede conservarse vigorosa durante muchos ciclos.

Variedades

Euphorbia pulcherrima, conocida como flor de Pascua o poinsettia, posee una gran variedad de cultivares que difieren en color, tamaño y forma de las brácteas. Entre los más populares están ‘Prestige Red’, rojo clásico; ‘Jingle Bells’, moteada en blanco y rosa; y ‘Polar Bear’, blanca y elegante. También destacan ‘Marble Star’, de tonos rosados, y ‘Christmas Beauty Princess’, de floración temprana.

Precaución

Toda la planta contiene un látex blanco irritante que puede causar enrojecimiento o picor al contacto con la piel. Su ingestión provoca molestias digestivas leves en personas y vómitos en mascotas. Se aconseja manipularla con guantes y mantenerla lejos de animales domésticos.

Flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima)

Foto de Ron Dauphin en Unsplash

Cuidados

Luz

Crece de forma natural en bosques tropicales de México, donde recibe luz brillante pero filtrada por las copas de los árboles. Por eso necesita mucha claridad sin sol directo fuerte, que puede quemar sus hojas y brácteas. En interiores debe situarse cerca de una ventana luminosa con cortina fina, evitando radiadores y corrientes, para mantener su color y evitar la caída prematura de hojas.

Temperatura

La flor de Pascua se desarrolla mejor en climas cálidos y estables, con temperaturas normales de 18 a 24 °C y sin cambios bruscos. No debe exponerse nunca a menos de 10 °C, pues el frío la quema con facilidad, y por encima de 30–32 °C empieza a estresarse y a perder hojas rápidamente.

Riego

Requiere un riego regular, dejando que la capa superior del sustrato se seque antes de volver a regar, buscando una humedad uniforme sin excesos. No tolera el encharcamiento bajo ningún concepto, ya que sus raíces son muy sensibles a la pudrición, pero tampoco soporta que el sustrato se seque por completo, lo que provoca caída prematura de hojas y brácteas.

Ambiente

Necesita un ambiente interior con humedad media–alta y completamente libre de corrientes, ya que cualquier golpe de aire frío provoca caída de hojas. El aire seco de la calefacción la estresa mucho, por lo que agradece un humidificador cercano o un plato con guijarros húmedos bajo la maceta sin que el agua toque las raíces. Tampoco tolera la contaminación elevada, así que es mejor ubicarla en un rincón tranquilo y protegido.

Sustrato

Necesita un sustrato ligero, suelto y bien aireado, que drene rápido pero mantenga algo de humedad estable, como una mezcla de turba, fibra de coco y perlita. Las raíces son muy sensibles al exceso de agua, por lo que es fundamental evitar sustratos pesados o arcillosos. Una capa de drenaje en el fondo de la maceta y un sustrato ligeramente ácido ayudan a mantener la planta sana y con un follaje firme.

Abonado

Agradece dosis pequeñas y regulares de nutrientes suaves, como humus de lombriz, compost tamizado o extractos líquidos de algas, que ayudan a mantener el color y la firmeza de las brácteas. Es mejor aplicarlos con moderación, pues los aportes demasiado fuertes provocan caída de hojas. Una fina capa de compost sobre la superficie también ayuda a conservar la humedad sin saturar el sustrato.

Cultivo

La plantación se hace idealmente a finales de la primavera o principios del otoño, evitando siempre el frío directo y los días de calor intenso. Hay que tener cuidado con el exceso de agua, porque sus raíces son delicadas y se pudren con facilidad, por lo que es esencial un buen drenaje. En maceta, el trasplante se realiza cada uno o dos años, preferiblemente en primavera, usando un sustrato ligero y aireado y colocando la planta a la misma profundidad a la que estaba para no estresar el cuello de la raíz.

Poda

La poda se limita a eliminar hojas marchitas y tallos secos, preferiblemente a finales del invierno o después de la floración, ya que su madera es muy sensible a cortes profundos. Nunca debe rebajarse en exceso ni despuntarse como un arbusto, porque no rebrota bien de las zonas lignificadas. También conviene cortar las brácteas y flores pasadas para mantener la planta más limpia y evitar la formación de hongos en interior.

Propagación

Se propaga casi siempre por esquejes de tallo tomados a finales de la primavera o comienzos del verano, utilizando segmentos sanos sin brácteas y dejando que suelten el látex antes de plantarlos en un sustrato muy aireado. El enraizamiento es sensible al exceso de agua, por lo que conviene mantener una humedad moderada y una temperatura estable alrededor de los 22–24 °C. La propagación por semillas es posible pero poco práctica, ya que no mantiene las características de coloración de la planta madre.

¿Algo más?

Si se cultiva en interior, conviene girarla ligeramente cada semana para que crezca uniforme, ya que tiende a inclinarse hacia la luz. Para mantener el color de las brácteas, necesita noches completamente oscuras en otoño, por lo que es útil cubrirla con una caja opaca durante 12–14 horas diarias durante un mes. También agradece una ligera capa de grava sobre el sustrato para evitar exceso de humedad en la base.

Flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima)

Consejos

Ubicación

En jardinería y decoración se cultiva sobre todo en invierno, cuando sus brácteas rojas, rosadas o blancas iluminan interiores y zonas protegidas del jardín. Se valora por su color estacional y su presencia festiva, capaz de transformar espacios sombríos en rincones vibrantes.

Acompañantes

Convive bien con helechos, fitonias y marantas, plantas que disfrutan de la misma temperatura cálida y humedad moderada en interiores. También puede crecer junto a anturios y spathiphyllum, que comparten necesidades de luz filtrada y ambientes sin corrientes de aire.

Conócelas también aquí: Maranta leuconeura, Anthurium andraeanum, Spathiphyllum wallisii.

Flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima)

Foto de Deeana Arts

Curiosidades

Botánica

❤️ Sus “pétalos” rojos no son pétalos, sino brácteas modificadas que cambian de color según el fotoperiodo, es decir, según la cantidad de horas de oscuridad continua. Para que se vuelvan rojas necesitan noches largas e ininterrumpidas de unas 12–14 horas durante varias semanas; si reciben luz aunque sea un instante, el proceso se detiene. En el centro quedan las verdaderas flores, diminutas y amarillas, que producen néctar para atraer a los polinizadores. Además, como buena euforbia, contiene savia lechosa que sella heridas y funciona como defensa natural.

Ecológica

🦋 En su entorno natural, la Euphorbia pulcherrima crece en barrancos, laderas y claros de bosques secos de México y Guatemala, donde puede alcanzar forma de arbusto o incluso de pequeño árbol. Sus brácteas de colores vivos atraen a insectos en una época del año en que pocas plantas florecen, lo que la vuelve un recurso valioso para abejas y pequeños himenópteros. Sus raíces fibrosas estabilizan suelos erosionables y su copa ligera crea microhábitats frescos donde prosperan insectos y microorganismos del sotobosque. En los lugares donde crece de forma silvestre, las aves también ayudan a dispersar sus semillas.

Histórica y cultural

📚 Fue considerada sagrada por culturas prehispánicas de México, donde simbolizaba la pureza y la nueva vida. Los mexicas la llamaban cuetlaxóchitl y la usaban en ceremonias y tintes naturales. En el siglo XIX, el diplomático estadounidense Joel Poinsett la llevó a Estados Unidos, donde se popularizó y recibió el nombre de “poinsettia”. Su asociación con la Navidad se consolidó en el siglo XX, especialmente en Europa y Norteamérica, y hoy es uno de los símbolos festivos más reconocibles del mundo. Una planta que viajó desde barrancos tropicales hasta millones de hogares para iluminar el invierno con su brillo rojo.

Flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima)

Foto de Regan Dsouza

Problemas y remedios

Caída repentina de hojas

Suele deberse a cambios bruscos de temperatura, corrientes de aire frío, calefacción cercana o traslados frecuentes. Coloca la planta en un lugar estable, sin corrientes, a una temperatura de entre 18 y 22 °C. Evita moverla una vez ubicada.

Hojas y brácteas que se resecan, se enrollan o la planta aparece lacia

Este problema suele deberse a aire muy seco, calor excesivo, riego insuficiente o corrientes de aire caliente (especialmente cerca de radiadores o calefacciones). Mantén la planta en un ambiente fresco y estable, aumenta ligeramente la humedad ambiental sin mojar directamente las brácteas, y riega cuando la superficie del sustrato esté seca, evitando el encharcamiento.

Hojas amarillas o inferiores que se caen

Normalmente se debe a exceso de riego o a sustrato encharcado. La poinsettia necesita un riego moderado: deja secar el sustrato entre riegos y asegúrate de que la maceta drene muy bien.

Hojas con bordes secos o puntas marrones

Indican aire excesivamente seco o calor intenso. Aleja la planta de calefacciones y aumenta ligeramente la humedad (sin pulverizar directamente las brácteas).

Brácteas (hojas de color) que pierden color o se vuelven verdes

Ocurre por falta de luz o por exceso de calor. Sitúa la planta en un lugar luminoso con luz indirecta abundante y evita temperaturas altas constantes.

Manchas amarillas o decoloración en hojas y brácteas

Pueden ser signos de araña roja o trips, especialmente en interiores secos. Revisa el envés de las hojas y aplica jabón potásico o aceite de neem.

Hojas blandas o con manchas negras en la base del tallo

Indican pudrición radicular por exceso de riego. Reduce el riego, elimina las raíces podridas y trasplanta en un sustrato más aireado si es necesario.

Falta de crecimiento o aspecto débil

Puede deberse a carencias nutricionales. Abona con fertilizante equilibrado cada 3–4 semanas en primavera y verano, nunca durante la floración invernal.

Brácteas que no enrojecen el año siguiente

Se debe a que la planta no recibe “noches largas”. Para inducir el color debes darle al menos 14 horas de oscuridad total al día durante 6–8 semanas en otoño, además de buena luz diurna.

Presencia de cochinillas en tallos y hojas

Aparecen en interiores cálidos. Retíralas manualmente con un algodón y alcohol y aplica aceite de neem para evitar reinfestaciones.

Flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima)

Foto de Cheung Yin en Unsplash

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