Mandarino
Citrus reticulata
División: Angiospermas
Clase: Eudicotiledóneas
Orden: Sapindales
Familia: Rutaceae
Clase: Eudicotiledóneas
Orden: Sapindales
Familia: Rutaceae
🍊 Citrus reticulata, conocido como mandarino, es un árbol de porte compacto con hojas aromáticas y frutos pequeños de piel fina y fácil de pelar. Destaca por su fragancia suave y dulce, presente tanto en las flores como en la corteza de la fruta. Su carácter amable y su sabor delicado lo hacen especialmente querido.
Originario de Asia, este árbol se adapta perfectamente a climas templados y subtropicales. Crece en suelos bien drenados y a pleno sol, desarrollando un porte compacto y ramificado que puede alcanzar hasta 5 metros de altura. Su resistencia a enfermedades y plagas lo convierte en una opción popular entre los cultivadores. La mandarina se reproduce principalmente a través de semillas, aunque también se propaga mediante injertos, lo que permite mantener las características de la planta madre. Además, juega un papel crucial en su ecosistema al atraer a polinizadores como abejas y mariposas, contribuyendo a la biodiversidad de su entorno.

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Descripción
Tamaño
Árbol pequeño o mediano, de 2 a 4 m de altura. Su copa es ancha, de ramas algo colgantes y follaje abundante. En cultivo controlado conserva una silueta redondeada y manejable.Hojas
Presenta hojas lanceoladas, finas y ligeramente onduladas, de color verde intenso. Su textura es firme pero flexible, con pecíolos alados más o menos marcados según la variedad. Al frotarlas desprenden un perfume dulce característico de las mandarinas.Espinas
Puede desarrollar espinas cortas y agudas en las ramas más jóvenes. Estas estructuras defensivas suelen ser menos numerosas en cultivares domésticos.Floración
Florece en primavera, con flores blancas intensamente fragantes, dispuestas en pequeños racimos. Su aroma dulce es característico y anuncia la futura producción de mandarinas.Fruto
Produce frutos esféricos o ligeramente achatados, conocidos como mandarinas, de piel fina, brillante y anaranjada. La pulpa es dulce o agridulce y se divide en gajos fáciles de separar. Las semillas, cuando están presentes, son pocas y ovaladas.Cuidados
Luz
El mandarino prefiere una exposición a pleno sol, donde florece y fructifica con abundancia. Tolera ligera semisombra, pero la falta de luz reduce la calidad y el aroma de sus frutos. Conviene plantarlo en un lugar abierto y bien iluminado.Temperatura
Prefiere climas cálidos y templados, con un rango óptimo de 18 °C a 30 °C. Es sensible a las heladas, que pueden dañar sus brotes y frutos. En regiones frías conviene cultivarlo en maceta para poder protegerlo durante el invierno.Riego
Requiere un riego moderado y frecuente, especialmente durante la floración y el cuajado de los frutos. El suelo debe mantenerse húmedo pero bien aireado. La sequía puede provocar la caída de flores, mientras que el exceso de agua causa amarilleo de hojas. En invierno, bastará con riegos ocasionales.Ambiente
Se desarrolla mejor en ambientes cálidos y ligeramente húmedos, con atmósferas frescas y ventiladas. No tolera bien el aire seco prolongado, que puede afectar el desarrollo de sus hojas y frutos. En interiores se recomienda mantener una humedad ambiental moderada.Sustrato
Se desarrolla mejor en suelos sueltos, fértiles y bien drenados, con pH entre 6 y 7. Prefiere terrenos francos o franco-arenosos, ricos en materia orgánica. Es sensible al exceso de cal y al encharcamiento. En suelos pobres, el abonado orgánico regular y un buen drenaje son esenciales para mantener la productividad y el vigor del árbol.Abonado
Durante la primavera y el verano, cuando está en crecimiento activo, aplica abonos orgánicos ricos en potasio y fósforo, como compost o humus de lombriz, para favorecer la floración y fructificación. En maceta, complementa con un té de compost líquido cada 3–4 semanas. Evita los excesos de nitrógeno, que reducen la floración.Cultivo
También se planta mejor en primavera, aprovechando la subida de temperaturas. En maceta, cambia el recipiente cada tres años, usando uno un poco más grande. Aprovecha el momento para podar raíces viejas y añadir sustrato fresco, lo que estimula un crecimiento más equilibrado.Poda
Requiere podas de formación en los primeros años y ligeros recortes de mantenimiento después. A finales del invierno, elimina ramas mal orientadas y brotes interiores para permitir la entrada de luz. Evita los cortes drásticos, ya que puede resentirse.Propagación
Se propaga principalmente por injerto, aunque también puede hacerse por semillas o esquejes. Las semillas germinan con facilidad si se siembran frescas, pero las plantas obtenidas no son uniformes. Para mantener las variedades, se utilizan esquejes semileñosos o injertos en primavera sobre patrones compatibles.¿Algo más?
Elimina los frutos sobremaduros y las hojas secas o enfermas para evitar plagas. Limpia la base del árbol de restos orgánicos y, si está en maceta, limpia las hojas con un paño húmedo para mantener su brillo natural.
Foto de 4028mdk09, CC BY-SA 3.0
Consejos
Ubicación
El mandarino es muy apreciado en jardines y patios por su porte compacto y su valor ornamental. Se utiliza como árbol frutal decorativo o en grandes contenedores, aportando verdor y aroma durante todo el año. Ideal para jardines urbanos y mediterráneos donde se busca un toque alegre y perfumado.Acompañantes
El mandarino se asocia con Rosmarinus officinalis, Salvia officinalis o Lavandula stoechas, creando bordes aromáticos que favorecen la polinización. En jardines mediterráneos puede combinarse con Nerium oleander o Plumbago auriculata, aportando un aire fresco y luminoso.Conócelas también aquí: Salvia rosmarinus, Salvia officinalis, Nerium oleander.







