Bellis perennis

Margarita de los prados

Bellis perennis

División: Angiospermas
Clase: Eudicotiledóneas
Orden: Asterales
Familia: Asteraceae

🌼 Bellis perennis, conocida como margarita común, es una pequeña planta perenne de roseta baja y flores blancas con centro amarillo. Destaca por la sencillez fresca de sus pétalos, abiertos siempre hacia la luz. Su presencia humilde y alegre es un símbolo clásico de los prados primaverales.

Originaria de Europa, la margarita común vive en praderas frescas, céspedes y suelos húmedos pero bien aireados. Tolera muy bien el frío y las pisadas ocasionales. Se reproduce por semillas y por brotes basales que se expanden lentamente. En grupo forma praderas salpicadas de flores blancas que crean un paisaje alegre y sencillo.
Fichas de cuidados de Aventura Botánica

Descarga una ficha bonita y práctica de Bellis perennis, para tener siempre a mano o regalar a alguien con alma botánica 🌿 Incluye consejos de luz, riego, poda, propagación y mucho más.

Consíguela por solo 1,50€.

Sin existencias

Esta ficha aún no está disponible

Introduce tu correo y te avisaremos en cuanto la tengamos preparada.

Te hemos añadido a la lista de espera. ¡Te avisaremos pronto!

¡Comparte!

Descripción

Tamaño
Esta herbácea perenne alcanza entre 10 y 25 centímetros de altura, con tallos florales algo más largos. Su crecimiento es moderado y tarda varios meses en consolidarse. En maceta conserva exactamente el mismo tamaño.
Tallo
El tallo floral es delgado, erecto y desnudo, elevando una cabezuela blanca amarillenta sobre una roseta de hojas basales. Su estructura sencilla permite que la flor destaque en praderas y céspedes.
Raíces
Las raíces son fibrosas y poco profundas, extendiéndose en una pequeña red que se ancla bien incluso en suelos compactos. Este sistema radicular resistente permite que la planta se naturalice fácilmente.
Hojas
Las hojas son espatuladas, lisas y forman una roseta baja cerca del suelo. Tienen un color verde medio, fresco y uniforme. Son resistentes y toleran pisoteo moderado, frío y sombra ligera.
Floración
Florece casi todo el año en climas suaves, pero su máximo esplendor llega en primavera. Cada flor está formada por un disco central amarillo rodeado de numerosas lígulas blancas o rosadas que parecen pétalos. Su estructura abierta es ideal para una amplia variedad de polinizadores.
Fruto
Tras la floración, el centro de la margarita se transforma en numerosos aquenios pequeños y secos. Cada aquenio es de color pardo y carece de penacho, por lo que cae cerca de la planta madre. Aun así, la especie se extiende con facilidad gracias a la abundancia de estos pequeños frutos.
Longevidad
La margarita común es una perenne que suele vivir entre 2 y 5 años. En praderas frescas y soleadas se multiplica por semilla y estolones, formando poblaciones que pueden durar generaciones.
Variedades
La Bellis perennis ofrece cultivares de flor doble o semidoble muy usados en borduras de primavera. Entre ellos destacan ‘Habanera’, de pétalos muy largos; ‘Pomponette’, de flores pomponosas; y ‘Tasso’, compacta y resistente. También existen variedades rosadas como ‘Robella’ y blancas como ‘Snowy Rose’.
Margarita de los prados (Bellis perennis)

Cuidados

Luz
Prefiere pleno sol para florecer con abundancia, aunque tolera semisombra ligera. En lugares muy sombreados produce menos flores. Es una planta ideal para céspedes o borduras soleadas, donde recibe al menos 4–6 horas de luz directa diaria.
Temperatura
Crece mejor en climas templados y frescos, con temperaturas óptimas entre 10 °C y 20 °C. Tolera heladas ligeras y fríos moderados, pero sufre con el calor intenso. En verano muy caluroso puede entrar en reposo y rebrotar al llegar el otoño.
Riego
Agradece un riego regular, especialmente durante los meses cálidos, para mantener el suelo húmedo y fresco. No tolera bien la sequía prolongada, que puede hacer que sus hojas se marchiten rápidamente. En invierno basta con riegos ligeros ocasionales, evitando encharcar el terreno.
Ambiente
Prospera en ambientes templados y frescos, con humedad ambiental moderada. Agradece la ventilación y la luz indirecta, aunque puede adaptarse al sol directo si el aire no es excesivamente seco. En climas cálidos, conviene mantener cierto frescor ambiental.
Sustrato
Se adapta bien a una amplia variedad de suelos, aunque prefiere los fértiles, frescos y con buen drenaje. Tolera tanto terrenos arenosos como ligeramente arcillosos, siempre que no se encharquen. Un sustrato con compost o humus favorece su crecimiento y la formación de flores. Evita los suelos secos o compactos, que reducen su floración.
Abonado
Es una planta rústica que florece mejor en suelos medianamente fértiles. Un aporte ligero de compost o humus de lombriz a principios de primavera estimula la producción de flores. En maceta, puedes aplicar un té de compost cada 3–4 semanas durante la floración. Evita los fertilizantes ricos en nitrógeno, que fomentan el follaje a costa de las flores.
Cultivo
Puedes sembrarla o trasplantarla en otoño, aprovechando la humedad natural del suelo para que las raíces se establezcan antes del invierno. Si se cultiva como planta de temporada, bastará con renovar los ejemplares cada año. En el jardín, deja unos 15 cm entre plantas para que formen una alfombra densa y florida.
Poda
Agradece la eliminación regular de flores marchitas para prolongar la floración y mantener un aspecto ordenado. Al final de la temporada puedes recortar ligeramente la mata si se ve desaliñada. Si se autosiembra demasiado, controla su expansión retirando parte de las plantas jóvenes.
Propagación
Se propaga con facilidad por semillas, que se siembran a finales de verano o principios de otoño en sustrato ligero y húmedo. Germinan rápido y las plántulas pueden trasplantarse al lugar definitivo cuando tengan unas pocas hojas. También puede multiplicarse por división de mata después de la floración.
¿Algo más?
Retira las flores secas para prolongar la floración y mantener el césped o macizo más ordenado. Después de la temporada de floración, recorta las hojas viejas y limpia el entorno de restos vegetales.
Margarita de los prados (Bellis perennis)

Consejos

Ubicación
La margarita común es una planta perenne muy popular en jardinería por su sencillez y encanto natural. Se emplea en borduras, macizos y praderas floridas, donde crea alfombras de pequeñas flores blancas o rosadas desde la primavera. Es ideal para jardines infantiles, zonas de césped naturalizado o composiciones campestres. Su bajo mantenimiento y floración continua la hacen indispensable en jardines tradicionales.
Acompañantes
Se asocia con bulbosas primaverales y vivaces bajas, como Tulipa gesneriana, Narcissus spp. o Primula vulgaris, creando alfombras coloridas en praderas o borduras. En macizos mixtos combina con Viola tricolor y Aubrieta deltoidea, aportando frescura y un aire campestre.

Conócelas también aquí: Tulipa spp., Narcissus spp., Viola tricolor, Aubrieta deltoidea.

Usos y recolección
La margarita común se utiliza en cosmética natural y en medicina popular por sus efectos calmantes, cicatrizantes y antiinflamatorios, además de ser una flor ornamental muy resistente. Se recolectan las flores recién abiertas durante la primavera, preferiblemente en días secos y soleados. Se secan a la sombra, en un sitio aireado, y se guardan en frascos de vidrio o bolsas de papel. También pueden usarse frescas en ungüentos o tinturas para el cuidado de la piel.
Margarita de los prados (Bellis perennis)

Curiosidades

Botánica
🌼 Sus pétalos, que en realidad son florecillas individuales, se cierran por la noche y vuelven a abrirse con la luz del sol, en un movimiento llamado nictinastia. Este comportamiento protege el polen de la humedad nocturna y del frío. Además, sus hojas crecen en forma de roseta muy pegada al suelo, lo que la hace resistente al pisoteo y a los cortes del césped. Es una pequeña superviviente, capaz de florecer incluso en los suelos más pobres y compactos, siempre buscando el sol con humildad y constancia.
Ecológica
🐝 En su entorno, la Bellis perennis es un tesoro para los polinizadores: sus flores producen néctar y polen casi todo el año, sirviendo de sustento a abejas y mariposas incluso en los meses fríos. Al ser una de las primeras en florecer en primavera, ayuda a despertar la actividad de muchas especies tras el invierno. Sus semillas, diminutas y ligeras, son dispersadas por el viento y por aves pequeñas, que las transportan sin querer. Su capacidad de adaptarse a distintos hábitats la convierte en una pieza clave de los prados naturales europeos.
Histórica y cultural
💍 Desde tiempos antiguos, la Bellis perennis ha estado cargada de simbolismo: los romanos la asociaban con la inocencia y la pureza, y en la Edad Media se usaba en guirnaldas para representar el amor sencillo y verdadero. Su nombre viene del latín bellus, que significa “bello”, y perennis, “perenne”, aludiendo a su belleza duradera. En el folclore inglés, se decía que cada margarita representaba el alma de un niño que había partido demasiado pronto. También inspiró la costumbre de “deshojar la margarita” para adivinar el amor, convirtiéndose en una de las flores más queridas y universales del mundo.
Margarita de los prados (Bellis perennis)

Margarita de los prados (Bellis perennis)
Descripciones
Un montón de fotos y detalles para que aprendas a reconocerlas.
Cuidados y Consejos
Todos los trucos y consejos para tener tus plantas siempre sanas.
Problemas y Remedios
Reconoce a tiempo los problemas para que vuelvan a lucir bonitas.
Fichas Descargables
Imprime y colecciona las fichas
de tus plantas favoritas.

¡No te pierdas las novedades!

Suscríbete y consigue tu primera ficha gratis 🌿