Cómo cuidar el anturio aterciopelado (Anthurium magnificum)
Anthurium magnificum

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Anthurium magnificum

Anturio aterciopelado

Anthurium magnificum

División: Angiospermas
Clase: Monocotiledóneas
Orden: Alismatales
Familia: Araceae

Anthurium magnificum, conocido como anturio aterciopelado, es una planta de hojas enormes, verdes y con textura de terciopelo marcadas por venas plateadas. Destaca por la presencia imponente de cada hoja, que parece una pieza textil hecha por la naturaleza. Su porte majestuoso aporta un aire tropical y sofisticado a cualquier espacio.

Originario de Colombia, el anturio aterciopelado habita en bosques nublados donde el suelo es profundo y siempre húmedo. Tolera bien la sombra y la humedad elevada. Se reproduce por brotes basales y por esquejes de tallo. En grupo forma conjuntos de hojas grandes y aterciopeladas que crean un efecto lujoso y profundo en el sotobosque.

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Descripción

Tamaño

Esta planta de follaje ornamental puede alcanzar entre 60 centímetros y 1 metro de altura, con hojas grandes y de textura aterciopelada. Su crecimiento es lento y puede tardar varios años en desarrollar su porte adulto. En maceta suele mantenerse algo más compacta.

Tallo

El tallo es corto, grueso y algo elevado, sosteniendo hojas enormes, aterciopeladas y con venas muy marcadas que le dan un porte majestuoso. Su estructura compacta permite que el follaje se disponga en un elegante abanico.

Raíces

Las raíces son gruesas, carnosas y parcialmente aéreas, cubiertas de velamen que les permite absorber humedad del ambiente. Este sistema radicular firme le da estabilidad y lo ancla bien en sustratos muy aireados como corteza o fibra.

Hojas

Las hojas son enormes, aterciopeladas y de forma acorazonada, con nervaduras blancas muy marcadas. Su color es verde profundo con un acabado mate característico del género. Su superficie suave ayuda a regular la humedad y protege los tejidos frente al sol filtrado del sotobosque.

Floración

Produce inflorescencias en cualquier época del año, aunque suelen ser más frecuentes en la estación cálida. Las flores, como en otros anturios, se disponen en una espádice vertical acompañada de una espata verde o ligeramente rojiza. Está adaptado para atraer insectos pequeños, que se mueven entre las flores minúsculas de la espádice asegurando la polinización.

Fruto

Los frutos aparecen tras la floración, en forma de bayas que se alinean a lo largo del espádice. Son discretas, de tonos verdosos o rojizos según el grado de madurez. Las semillas, pocas pero grandes para la familia, caen cerca de la planta madre y germinan en sustratos húmedos y ricos en materia orgánica.

Longevidad

Es una perenne longeva que suele vivir entre 10 y 15 años, e incluso más con cuidados estables. Con alta humedad, sombra ligera y buen sustrato desarrolla hojas cada vez más grandes y se mantiene vigoroso durante muchos años.

Variedades

Anthurium magnificum presenta selecciones muy apreciadas por el contraste entre las hojas aterciopeladas y las nervaduras claras. Entre ellas se encuentran ‘Verde’, de hoja completamente verde intensa; ‘Silver’, con nervaduras plateadas muy marcadas; y formas híbridas con A. crystallinum que conservan la textura sedosa y añaden variaciones de color. Estas variedades son auténticas joyas en colecciones de aráceas.

Precaución

Toda la planta contiene cristales de oxalato cálcico que pueden irritar la piel y las mucosas al contacto. Su ingestión puede causar dolor oral, salivación o vómitos en mascotas. Se recomienda manipularlo con guantes y mantenerlo fuera del alcance de animales curiosos.

Anturio aterciopelado (Anthurium magnificum)

Foto de Aventura Botánica

Cuidados

Luz

Ponlo en un lugar con mucha claridad, pero sin sol directo, porque sus hojas aterciopeladas se queman enseguida. Una ventana orientada al este es perfecta, o al sur con una cortina fina que filtre la luz. Si lo notas con hojas más pequeñas o crecimiento lento, seguramente le falta luz; muévelo a un sitio más luminoso y verás cómo lo agradece.

Temperatura

Este anturio se desarrolla mejor en climas templados y húmedos, con temperaturas entre 18 y 26 °C. No tolera menos de 15 °C, que daña sus hojas grandes y aterciopeladas, ni calor excesivo por encima de 30–32 °C, que provoca estrés hídrico y pérdida de brillo foliar.

Riego

Mantén el sustrato siempre un poco húmedo, pero nunca encharcado. Riégalo cuando la capa superior empiece a secarse, dejando que el exceso de agua drene bien. En verano necesitará más frecuencia, mientras que en invierno puedes espaciar los riegos porque crece más despacio. Si ves que las puntas de las hojas se secan, probablemente le falte agua o humedad ambiental; si amarillean, puede que te hayas pasado de riego.

Ambiente

Prefiere un ambiente cálido, húmedo y protegido, con aire estable y sin corrientes, ya que el aire frío o seco reseca sus grandes hojas aterciopeladas. La calefacción directa puede quemar los bordes de las hojas, y la contaminación elevada afecta su crecimiento y color. Mantener la humedad constante alrededor de la planta mediante pulverizaciones suaves favorece su desarrollo óptimo.

Sustrato

Prefiere un sustrato suelto y muy rico en materia orgánica, ligeramente ácido y con excelente drenaje. Mezclas de turba, fibra de coco y corteza fina funcionan perfectamente para sus raíces sensibles. Evita suelos pesados o compactados, que retienen agua y favorecen la aparición de hongos.

Abonado

Necesita aplicaciones regulares pero suaves de compost maduro o humus de lombriz durante la época cálida, que refuercen sus hojas grandes y aterciopeladas. También responde bien a extractos líquidos de algas diluidos. Demasiados nutrientes provocan crecimiento descontrolado y disminuyen la densidad y firmeza de las hojas.

Cultivo

Plántalo en una maceta ancha y con buenos agujeros de drenaje, porque sus raíces y rizoma necesitan aire. No lo trasplantes con frecuencia: hazlo solo cuando veas que las raíces ocupan todo el tiesto o empiezan a salir por debajo. El mejor momento es la primavera, cuando la planta arranca su crecimiento. Aprovecha para renovar el sustrato y, si el rizoma se ha alargado mucho, puedes dividirlo con cuidado para sacar nuevos ejemplares.

Hidroponía

Puede adaptarse a la semihidroponía con arlita (LECA) u otros sustratos inertes, siempre que reciba un abonado líquido suave y regular. Este método mantiene las raíces oxigenadas y con humedad constante, reduciendo el riesgo de pudrición. Eso sí, la adaptación puede ser lenta y no todos los ejemplares responden igual, por lo que conviene hacerlo con plantas fuertes y vigilar su evolución.

Poda

No necesita una poda fuerte, solo un poco de limpieza de vez en cuando. Retira con cuidado las hojas que se pongan amarillas o secas, cortándolas desde la base con tijeras limpias. Así la planta puede concentrar su energía en sacar hojas nuevas y mantener un aspecto ordenado. Si alguna hoja se daña o se mancha, lo mejor es quitarla entera, porque no volverá a recuperarse.

Propagación

Se multiplica principalmente por esquejes de tallo, preferiblemente con un trozo de rizoma y un nodo, en un sustrato húmedo y aireado; en primavera o verano las raíces aparecen más rápido. También puede dividirse la planta madre al trasplantar si está bien establecida. La propagación por semillas es poco habitual en cultivo doméstico debido a su lentitud.

¿Algo más?

Mantén sus hojas grandes y aterciopeladas limpias, porque acumulan polvo con facilidad. No las frotes ni las pulverices directamente, ya que la textura vellosa se mancha; mejor usa un plumero suave o sopla el polvo con cuidado. Retira las hojas amarillas o dañadas desde la base para que la planta concentre energía en las nuevas. También conviene girar la maceta de vez en cuando, así crecerá de forma equilibrada y no se inclinará hacia la luz.

Anturio aterciopelado (Anthurium magnificum)

Foto de Aventura Botánica

Consejos

Ubicación

Valorado por sus grandes hojas aterciopeladas y nervaduras plateadas, este anturio es una planta de colección que aporta sofisticación y textura a los espacios interiores. Se utiliza como ejemplar aislado en ambientes cálidos y húmedos, donde su follaje puede lucir en todo su esplendor. Perfecto para interiores con luz filtrada o para invernaderos tropicales, combina elegancia botánica y presencia escultórica.

Acompañantes

El Anthurium magnificum luce espectacular cuando lo acompañas de otras plantas tropicales que compartan sus gustos por la luz suave y la humedad alta. Queda muy bien junto a monsteras, philodendros o alocasias, que aportan hojas grandes y contrastantes, y también con calatheas o marantas, que suman texturas y colores diferentes.

Conócelas también aquí: Monstera deliciosa, Alocasia amazonica, Alocasia baginda, Goeppertia orbifolia, Maranta leuconeura.

Curiosidades

Botánica

Sus hojas grandes y coriáceas presentan una textura aterciopelada causada por finísimos tricomas que reflejan la luz y ayudan a reducir la pérdida de agua, además de reforzar la estructura de la hoja. La venación muy marcada, de color claro sobre el fondo verde oscuro, no solo es ornamental, sino que también dirige eficientemente el agua de lluvia hacia el tallo central y las raíces, optimizando la absorción en su hábitat natural.

Ecológica

Vive como planta terrestre en las selvas húmedas de Colombia, donde crece en suelos ricos y sombreados bajo el dosel arbóreo. Sus hojas grandes crean microclimas frescos que conservan humedad y protegen a invertebrados y pequeños organismos del sotobosque. Sus flores, situadas en un espádice rodeado por la espata característica del género, atraen polinizadores especializados, mientras que la planta también se reproduce vegetativamente mediante rizomas subterráneos, asegurando su permanencia en su entorno.

Histórica y cultural

Ha sido muy valorado por coleccionistas y jardineros modernos gracias a su porte dramático y la textura aterciopelada de sus hojas. Introducido en horticultura a finales del siglo XX, se convirtió en un símbolo de sofisticación y exotismo en interiores, especialmente apreciado por quienes buscan plantas con un fuerte impacto visual. Hoy es considerado un clásico de la colección de anturios, admirado tanto por su belleza única como por la adaptación evolutiva que le permite prosperar en la sombra y la humedad del sotobosque tropical.

Problemas y remedios

Hojas amarillas o pérdida prematura del follaje

Puede deberse a exceso de riego o mal drenaje en la maceta. El anthurium necesita un sustrato aireado (mezcla de corteza, perlita, turba o fibra de coco) y riegos moderados, dejando secar la capa superior entre riegos.

Puntas marrones o bordes secos en las hojas

Generalmente es falta de humedad ambiental o exceso de sales en el agua. Aumenta la humedad relativa (humidificador o bandeja con agua y piedras) y utiliza agua filtrada o de lluvia.

Hojas con manchas amarillas o pardas irregulares

Puede ser infección fúngica (antracnosis, mancha foliar) favorecida por humedad excesiva en el follaje. Evita mojar las hojas al regar, mejora la ventilación y, si se agrava, aplica fungicidas preventivos como cobre o extracto de cola de caballo.

Hojas caídas o aspecto lacio

Suele ocurrir por falta de agua, cambios bruscos de temperatura o corrientes de aire frío. Mantén temperaturas de entre 18–28 °C y riega cuando la parte superior del sustrato empiece a secarse.

Hojas nuevas deformes o crecimiento débil

Puede deberse a carencias nutricionales o poca luz. Aporta fertilizante equilibrado con énfasis en nitrógeno y magnesio cada 2–3 semanas en época de crecimiento y sitúa la planta en un lugar con luz brillante indirecta.

Hojas con aspecto plateado o punteado

Suelen ser trips o araña roja, muy comunes en ambientes secos. Revisa el envés de las hojas, aumenta la humedad y aplica tratamientos ecológicos como jabón potásico o aceite de neem de manera preventiva y curativa.

Presencia de cochinillas (algodonosa o de escama)

Son plagas frecuentes en anthuriums. Retíralas manualmente con un algodón con alcohol y repite aplicaciones con aceite de neem hasta eliminarlas.

Encharcamiento y raíces negras o blandas

Síntoma de pudrición radicular. Extrae la planta, elimina raíces dañadas, aplica canela en polvo o fungicida y trasplanta en sustrato nuevo aireado con buen drenaje.

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