Cómo cuidar el anturio (Anthurium andraeanum)
Anthurium andraeanum

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Anthurium andraeanum

Anturio

Anthurium andraeanum

División: Angiospermas
Clase: Monocotiledóneas
Orden: Alismatales
Familia: Araceae

Anthurium andraeanum, conocido como anturio, es una planta de hojas grandes y brillantes que produce espatas cerosas en tonos rojos, rosados o blancos. Destaca por el brillo intenso de su espata, que parece pulida a mano. Su elegancia moderna y su larga duración lo convierten en un clásico de los interiores luminosos.

Originario de Colombia y Ecuador, el anturio vive en selvas húmedas, troncos musgosos y suelos ricos con sombra filtrada. Tolera bien la humedad constante y las temperaturas suaves. Se reproduce por semillas y por brotes que surgen en la base del tallo. En grupo forma matas brillantes coronadas por espatas rojas o rosadas que destacan en la penumbra tropical.

📋 También se la conoce como

flor de flamenco.

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Descripción

Tamaño

Esta planta herbácea perenne alcanza entre 40 y 80 centímetros de altura, con hojas brillantes y espatas florales bien visibles. Su crecimiento es lento y necesita varios años para formar una mata adulta. En maceta conserva el mismo tamaño, adaptándose bien al cultivo interior.

Tallo

El tallo es corto, erecto y poco visible, con entrenudos reducidos que mantienen las hojas agrupadas en la base. En ejemplares adultos puede alargarse ligeramente, dando un porte más abierto.

Raíces

Las raíces son carnosas y aéreas en parte, cubiertas de velamen y adaptadas a sustratos muy aireados. Su función es absorber humedad del ambiente y anclarse en materiales sueltos como corteza o fibra.

Hojas

Las hojas son grandes, coriáceas y acorazonadas, con una superficie brillante y nervaduras marcadas. Su color es verde intenso y uniforme, creando un contraste con las inflorescencias. Su textura gruesa les permite resistir la humedad elevada sin deteriorarse.

Floración

Florece durante todo el año en condiciones adecuadas, produciendo espatas brillantes que parecen flores. La “flor” está formada por una espata de color rojo, rosa o blanco y una espádice cilíndrica donde se encuentran las flores verdaderas, diminutas y apretadas. Su estructura facilita la polinización por insectos pequeños atraídos por el olor suave de la espádice.

Fruto

Tras la floración, el espádice desarrolla bayas pequeñas y carnosas que maduran lentamente. Son de color rojo o anaranjado y contienen una o dos semillas cada una. La pulpa atrae a aves curiosas, que dispersan las semillas en sus hábitats húmedos.

Longevidad

En interior puede vivir entre 5 y 10 años, aunque con humedad alta y luz suave puede superar esa cifra. Si se renueva el sustrato cada pocos años, mantiene hojas y flores en perfecto estado durante mucho tiempo.

Variedades

Anthurium andraeanum posee una enorme diversidad de cultivares ornamentales seleccionados por la forma y el color del espata. Entre los más populares están ‘Red Champion’, de rojo brillante; ‘Livium Pink’, rosado y elegante; y ‘White Heart’, blanco puro. También existen variedades verdes y bicolores, como ‘Peppermint’ o ‘Midori’, muy apreciadas en floristería.

Precaución

Toda la planta contiene cristales de oxalato cálcico que irritan la piel y las mucosas. El contacto directo puede causar ardor o hinchazón, y su ingestión provoca dolor oral y vómitos en mascotas. Debe manipularse con guantes y mantenerse lejos de animales domésticos.

Anturio (Anthurium andraeanum)

Cuidados

Luz

Al anturio le gusta la claridad, pero no el sol directo. Piensa en cómo crece en la selva: bajo los árboles, recibiendo una luz suave que se filtra entre las hojas. En casa lo mejor es colocarlo en un sitio luminoso, cerca de una ventana con cortina ligera o en semisombra. Si le falta luz, florecerá poco; y si le sobra, sus hojas pueden quemarse. La clave es encontrar ese punto medio de luz brillante pero tamizada.

Temperatura

El anturio prospera en climas cálidos y húmedos, con un rango ideal de 18 a 28 °C. No debe exponerse a temperaturas por debajo de 15 °C, que afectan raíces y hojas, ni a valores superiores a 32–34 °C, que dificultan la floración y secan el follaje.

Riego

Le gusta la tierra siempre un poco húmeda, pero no encharcada. Lo ideal es regarlo cuando la capa superior del sustrato empiece a secarse, usando poca agua pero de forma regular. En verano necesitará más atención, mientras que en invierno conviene espaciar los riegos. Y muy importante: vacía siempre el agua sobrante del plato o macetero, porque no tolera tener las raíces encharcadas.

Ambiente

Necesita un ambiente húmedo, cálido y luminoso, sin corrientes de aire frío ni calor directo, para que sus hojas y flores mantengan su color y turgencia. Tolera mal la calefacción seca típica de interiores, que provoca amarillamiento de hojas y marchitez de flores. La contaminación alta reduce su vitalidad, así que conviene colocarlo en un espacio limpio y ventilado suavemente.

Sustrato

Requiere un sustrato aireado, ligeramente ácido y con buena retención de humedad sin encharcarse. Una mezcla de turba, corteza de pino y perlita permite un desarrollo equilibrado y favorece la absorción de nutrientes. Evita suelos demasiado densos, que provocan estancamiento de agua y pudrición.

Abonado

Agradece aportes ligeros de humus de lombriz, compost tamizado o infusiones de compost aplicadas cada 4–6 semanas durante la temporada de crecimiento. Estos nutrientes favorecen la formación de flores y hojas sanas sin saturar el sustrato. Un exceso de abono puede quemar las raíces y reducir la longevidad de la planta.

Cultivo

Prefiere estar en una maceta más bien justa, porque florece mejor cuando sus raíces se sienten un poco “cómodamente apretadas”. No necesita trasplantes frecuentes: con cambiarlo cada 2 o 3 años es suficiente, idealmente en primavera. Al hacerlo, elige una maceta con buen drenaje y un sustrato ligero y rico en materia orgánica. Si ves que sus raíces asoman por los agujeros o que la planta pierde vigor, es señal de que ya pide un cambio.

Hidroponía

Se adapta bien al cultivo en agua gracias a sus raíces aéreas y su capacidad de absorber nutrientes en medios muy aireados. Para mantenerlo en hidroponía decorativa, coloca las raíces en un recipiente de cristal con agua, procurando que el cuello de la planta no quede sumergido. Cambia el agua cada 1–2 semanas y aporta nutrientes líquidos específicos para hidroponía o abonos orgánicos muy diluidos, como extracto de algas o humus de lombriz líquido, ya que el agua sola no aporta los minerales que necesita. En estas condiciones conserva su follaje vistoso y puede florecer, aunque normalmente produce menos flores que en sustrato.

Poda

No necesita grandes podas, solo algún retoque para mantenerlo sano y bonito. Lo ideal es ir quitando las hojas amarillas o secas y las flores que ya se marchitaron, cortando lo más cerca posible de la base con unas tijeras limpias. Así la planta no pierde energía en partes viejas y puede concentrarse en sacar hojas y flores nuevas. Piensa en la poda más como “limpieza” que como un recorte estético: menos es más.

Propagación

Se propaga sobre todo por esquejes de tallo o división de raíces, tomando segmentos con al menos un nodo y colocándolos en sustrato húmedo y ligero; en condiciones cálidas se enraizan en pocas semanas. La propagación por semillas es posible, pero lenta y requiere paciencia, ya que la planta tarda años en florecer desde semilla.

¿Algo más?

Sus hojas grandes y brillantes tienden a acumular polvo, lo que reduce su capacidad de respirar y resta atractivo ornamental. Límpialas suavemente con un paño húmedo o una esponja blanda, sujetando la hoja por debajo para no dañarla. Evita productos abrillantadores, ya que pueden obstruir los poros. Retira también las hojas amarillas o marchitas para favorecer la aparición de nuevo follaje y prevenir plagas.

Anturio (Anthurium andraeanum)

Consejos

Ubicación

El anturio es una de las plantas tropicales más populares en jardinería de interior gracias a sus brácteas brillantes de color rojo, rosa o blanco y su follaje lustroso. Se utiliza para aportar un toque exótico y elegante en espacios luminosos, donde su floración prolongada destaca todo el año. En jardines cálidos y húmedos puede cultivarse al aire libre, siempre en sombra parcial. Es ideal para interiores modernos y combinaciones con otras plantas de hoja grande.

Acompañantes

El anturio queda precioso por sí solo, pero combinado con otras especies tropicales luce aún más. Le encantan los vecinos que disfrutan de ambientes cálidos y húmedos como él: helechos, calatheas, marantas o fittonias aportan texturas y dibujos en las hojas que contrastan con las suyas. También va de maravilla con orquídeas y bromelias, que comparten las mismas condiciones de luz y humedad. Juntas crean un rincón selvático, fresco y lleno de color, perfecto para interiores luminosos o jardines protegidos.

Conócelas también aquí: Adiantum capillus-veneris, Goeppertia orbifolia, Maranta leuconeura, Cattleya spp., Dendrobium spp., Phalaenopsis spp., Oncidium spp., Cymbidium spp., Encyclia cochleata, Epidendrum radicans, Coelogyne cristata, Ludisia discolor, Miltoniopsis spp., Paphiopedilum spp., Vanda spp., Zygopetalum spp., Aechmea fasciata, Vriesea spp..

Anturio (Anthurium andraeanum)

Curiosidades

Botánica

Su flor aparente no es la verdadera, sino que se trata de una bráctea modificada llamada espata, que rodea al verdadero órgano reproductor, el espádice, donde se encuentran las diminutas flores. Esta espata de colores brillantes —roja, rosa o blanca— atrae a los polinizadores desde lejos, mientras que la disposición apretada de las flores en el espádice facilita la polinización eficiente. Además, sus hojas coriáceas y brillantes contienen tejidos especializados que reducen la pérdida de agua y protegen la planta en ambientes húmedos y sombreados.

Ecológica

Vive en selvas tropicales de Colombia y Ecuador, creciendo generalmente como planta terrestre en suelos ricos y bien drenados. Sus brácteas llamativas atraen insectos como moscas y abejas, y al crecer en colonias, sus hojas grandes crean microclimas que retienen humedad y protegen del calor a otras especies menores. En cultivo de interior, esta misma característica permite que conviva bien con otras plantas, creando un ambiente más estable y húmedo alrededor de ellas.

Histórica y cultural

Fue descrito científicamente en el siglo XIX y rápidamente se convirtió en un icono de la horticultura ornamental por sus flores duraderas y su aspecto exótico. Su nombre proviene del griego anthos (“flor”) y oura (“cola”), en referencia al espádice alargado. Durante el siglo XX se desarrollaron numerosos cultivares con diferentes colores y formas, consolidándolo como un símbolo de elegancia tropical y prosperidad en la decoración de interiores, especialmente en jardines, floristerías y hogares.

Anturio (Anthurium andraeanum)

Foto de Jo Brady en Unsplash

Problemas y remedios

Hojas amarillas o con manchas marrones

Suele deberse a exceso de riego o a agua con demasiada cal. Usa agua sin cal (filtrada o reposada) y deja que el sustrato se seque ligeramente entre riegos. Asegúrate de que la maceta tenga buen drenaje y nunca dejes agua estancada en el plato.

Puntas secas o bordes marrones

Signo claro de humedad ambiental baja. El anturio necesita ambientes húmedos para lucir bien. Pulveriza con agua sin cal, usa humidificador o coloca la maceta sobre un plato con guijarros y agua (sin que toque la base).

Hojas con manchas amarillas y bordes quemados

Puede deberse a exposición directa al sol. Anthurium andraeanum prefiere luz indirecta brillante. Evita el sol directo, que puede quemar el follaje.

Flores verdes o poco vistosas

Si las “flores” (en realidad, brácteas) pierden color o salen verdes, puede ser por falta de luz o exceso de nitrógeno. Coloca en un lugar más luminoso y usa fertilizante específico para orquídeas o plantas de flor, bajo en nitrógeno y rico en fósforo.

Planta sin floración durante mucho tiempo

Necesita buena luz para florecer (pero nunca sol directo). También puede necesitar un pequeño descanso en invierno con menos riego y sin fertilizante para luego estimular una nueva floración en primavera.

Hojas blandas o caídas

Puede ser por raíces encharcadas o daño por frío. Revisa el sustrato y las raíces, elimina las partes dañadas, y mantén la planta en un lugar cálido (mínimo 15 °C).

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